El güije


1990

Del fondo soy, de la laguna fría
donde la novia de la noche va
a deshacerse en platería
sobre mis aguas de oscuridad.

Soy tan pequeño que me escurro ágil
y tan fugaz que quien me alcanza ver
cree que, sin sol, la realidad es frágil,
que hay criaturas que no pueden ser.

Luzco pellejo de barro,
melena de limo,
ojos de madrugada sin color.
Nunca reflejo la luz,
soy una sombra total.
Oigo que hay un cielo azul
que apenas puedo soñar.

Sólo una vez me miraron
sin miedo y sin odio.
Sólo una vez un beso de mujer.
Y me sentí el corazón
tan vivo que lo canté,
presa del dulce sabor
que no ha querido volver.
Hoy sé el espanto
de lo que ya se fue.

Del fondo soy, de la laguna fría
donde la novia de la noche va
a deshacerse en platería
sobre mis aguas de oscuridad.

Soy sobresalto de los imprudentes
que se extravían en su trasnochar,
y aunque no soy heraldo de la muerte,
yo soy un güije de la soledad.