Hoy mi deber




Hoy mi deber era
cantarle a la patria,
alzar la bandera,
sumarme a la plaza;

hoy era un momento
más bien optimista:
un renacimiento,
un sol de conquista

pero tú me faltas
hace tantos días
que quiero y no puedo
tener alegrías;

pienso en tu cabello
que estalla en mi almohada
y estoy que no puedo
dar otra batalla.

Hoy yo, que tenía
que cantar a coro,
me escondo del día,
susurro esto solo:

qué hago tan lejos
dándole motivos
a esta jugarreta
cruel de los sentidos.

Tu boca pequeña
dentro de mi beso
conquista, se adueña,
no toca receso;

tu cuerpo y mi cuerpo
cantando sudores,
sonidos posesos,
febriles temblores.

Hoy mi deber era
cantarle a la patria,
alzar la bandera,
sumarme a la plaza;

y creo que, acaso,
al fin lo he logrado
soñando tu abrazo,
volando a tu lado.