No vayas a cerrar los ojos


No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor:
seamos de pan, de pan de harina, harina fina.
Qué verde luce tu silencio que viene de tu pudor:
tu mano buscará mi mano con la vida.

Quiero mirarte en el espacio sonreír;
quiero tener mil aventuras que decir
y hacerme un traje con tu cuerpo
y sucumbir.

No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor:
cierra ventanas, que no se vaya tu olor.
Desarma el timbre de la puerta, el teléfono, el reloj:
que nada suene más que un beso, por favor.

Sábanas blancas van volando sobre el mar;
niñas y niños se disponen a jugar;
cuerpos oscuros se desvisten
para amar.

No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor:
quiero colores de pupilas y emoción.
Suelta tu pelo en abanico sobre el blanco de la tela,
suelta el espíritu a sentir ¡y ve que vuela!

Yo soy capaz de algo especial por verte así,
con tu sonrisa de temblor llegando aquí.
Deja la luz del sol abierta
para mí.

No vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor,
piensa que es tarde para vivir del ayer.
No te acostumbres a las mañas
tan cristianas del pudor;
entrega el beso y abre brazos al placer.

Van a decir "qué pornográfico sentir",
pero ellos mismos nos hicieron ser así.
Mientras discuten, ven y desabróchate
hasta la vida.
Sí, desabróchate la vida,
no te me dejes nada encima.