Viven muy felices


Viven muy felices ―¡no digo yo!―
los que repiten la lección como aprendices,
los que no miran más allá de sus narices.
Viven muy felices ―¡no digo yo!―
los que repiten un camino sin razones
y ven la audacia como historias de canciones.
Viven muy felices
―¡no digo yo!

Qué fácil es seguir caminos
ya caminados por otros pies,
pues no habrá un hoyo no avisado
donde te puedas caer sin ver.

Y qué difícil ser tan joven
que no te baste lo que pasó,
y preferir buscar caminos,
nuevos destinos para la voz.

Viven muy felices ―¡no digo yo!―
los que no arriesgan su canción con lo que dicen,
los que mañana no serán ya ni raíces.
Viven muy felices
―¡no digo yo!