Yo te invito a caminar conmigo


Yo voy a amarte sin palabras,
sin una coma, sin puntuación.
Quiero sumarte a mi bandada
de cuervos muertos, sin ilación.
Y hacer historia con mis actos llenos
y repetir la misma escena luego,
para poder decir mañana:
no fui malo ni fui bueno.

Estoy en deuda con lo nuevo,
con la verdad, con la aventura y el placer.
Siento una rabia que me enfermo
cuando me dicen lo que debo hacer.
Con el oportunismo tengo un duelo,
con las cabezas como el hierro viejo,
y, sin embargo, estoy amando
y abro un trillo sobre el fango.

Quisiera ahora desgajar
mi larga rama de palabras
y echarlas todas a volar
sobre las almas de las almas.
Y que estallen y que muerdan
y que sus semillas prendan
y que todo sea mejor.

Yo voy a amarte como a un puerto
y como a un disco volador.
Sólo podrás cantar conmigo,
pues no sé hacer algo mejor.
Pero recuerda que yo odio y quiero,
que tengo un prisma de colores nuevos,
y que me iré a soñar al trueno
de un país desconocido.

Yo te invito a caminar conmigo.
Aunque siempre sea un perseguido,
yo te invito a caminar conmigo.