Los ángeles de Silvio en Nueva York


11 de Septiembre del 2017

Por: Mónica Rivero
Fuente: On Cuba
Fotos: Gabriel Guerra Bianchini


Silvio Rodríguez cantó Cita con ángeles en el escenario natural para esa canción. Por lo menos tres desventuras de los “seres con alas de otro mundo” tienen una conexión intensa con la ciudad de Nueva York: Martí, el “ángel a caballo”; John Lennon derribado frente al “Parque Central” lleno de gente y los “miles cayendo”, en las abatidas torres gemelas del World Trade Center, hace 16 años.

“Dedico la canción a los mártires, a los inocentes de aquel día”, dijo Silvio. El ataque del 11 de septiembre de 2001 contra las gemelas fue el macabro espectáculo con que entramos al nuevo milenio, un golpe demoledor en el corazón de la llamada capital mundial que ha recibido nuevamente al trovador cubano, después de 7 años de su última presentación en Estados Unidos.

A eso se añade que para él “Nueva York es una ciudad en parte mitológica (…). Para mí tiene una fascinación especial por haber sido patria chica de Whitman, un poeta que siempre adimiré mucho. Y por haber cobijado durante años fundamentales el genio de Martí”.

El repertorio incluyó canciones del disco Amoríos (2015), escritas entre 1967 y 1980 y que Silvio no había incluido en ningún disco. Por supuesto cantó sus clásicos, con arreglos nuevos. La maza, Ojalá, Pequeña serenata diurna… Un Unicornio que hiciera solo a guitarra, como en el principio de su carrera.

Como es costumbre los últimos años y los conciertos de la gira por los barrios que realiza desde septiembre de 2010, lo acompañaron Niurka González en flauta y clarinete, Trovarroco en las cuerdas, Jorge Aragón al piano, Emilio Vega en el vibráfono, Oliver Valdés en batería y Jorge Reyes en el contrabajo.

El trovador recordó también al pastor Lucius Walker, líder de las Caravanas por la Paz que desafían el bloqueo estadounidense y llevan a Cuba donaciones para asistir a la población cubana. “Se la dedico también a Lucius, que fue tan amigo de Cuba, que nos hizo tanto bien. ¡Viva Lucius!.. Vive”. Como parte de Pastores por la Paz, Walker organizó 21 misiones a Cuba, siempre a través de Canadá o México.

Habló también de otro amigo estadounidense: Pete Seeger. Contó que el pulóver que vestía se lo había regalado Seeger, y que bajo la guitarra que tiene dibujada se lee: esta máquina es para matar fascistas. “La mía no es tan dura –dijo Silvio: la mía es para conquistar corazones”. A esto siguió un aplauso generalizado en una ciudad que se resiste al regreso de expresiones de xenofobia e intolerancia.

El concierto, anunciado desde agosto, se hizo en el Parque Central para unas cuatro mil personas que coreaban las canciones y gritaban con distintos acentos del español. Latinoamericanos de varios países, y cubanos, por supuesto. Algunos de ellos no escuchaban al trovador en vivo hacía varias décadas, desde que dejaron la Isla y se instalaron en Estados Unidos.

En uno de sus comentarios de canción en canción, Silvio dijo a propósito del desastre provocado por el huracán Irma, tanto en el Caribe como en la Florida, que estaba “preocupado por todos a quienes les ha tocado lidiar con evento tan duro, nosotros [los cubanos] también”. Irma ha dejado un saldo de al menos 55 fallecidos, 10 de ellos en Cuba.

La presidenta del Concejo Municipal de Nueva York, Melissa Mark-Viverito, dijo a Silvio sobre el escenario que su “sueño de tocar en Central Park se ha hecho realidad, y estamos aquí todos agradecidos por ser quien eres”. Era un sueño de muchos.