Pronto voy a cantar yo mismo


La Habana, 13 de septiembre de 1996.


Queridos Carlitos y Santiago, o sea, queridos Santiago y Carlitos (que no es lo mismo pero es igual):

Con este mensaje, primeramente, quiero agradecerles el afecto y la identificación que expresa este concierto en el que ahora están metidos. Que dos de los más importantes cantores de toda la trova cubana me canten, y además junto a Serrat, es uno de los premios mayores que pueda recibir. Ustedes me conocen y saben que nunca les he hablado sin la más descarnada honradez. Por eso les digo que sé que lo van a hacer muy bien, seguramente mejor que yo, y que este será un concierto memorable.

No los voy a engañar diciendo que me hubiera gustado estar allí. Ustedes también saben lo que pienso de los homenajes, que me huelen a velorio. Si acaso, me hubiera gustado, sin que nadie lo supiera, observarlo todo como una sombra entre la multitud, pero para eso hubiera tenido que “cantar encapuchado”–cosa que no tuve el valor de hacer. Sin embargo estaría con ustedes si compromisos contraídos con anterioridad no me hubieran obligado a viajar desde hace una semana. Por cierto que, dos días antes de mi partida, escuché en la radio cómo anunciaban mi presencia, e incluso especulaban sobre la posibilidad de que subiera a escena.

Que anuncien falsamente mi aparición ha sucedido muchas veces. En ocasiones me ha contrariado, porque hay quienes se ilusionan y luego se marchan con decepción, quizá hasta pensando que es una falta mía el no asistir. Pero esta vez no voy a calificar a nadie de irresponsable sino de visionario, ya que ustedes dos han garantizado mi presencia con sus voces.

En cualquier caso, anuncio que pronto voy a cantar yo mismo, ya que en diciembre comenzará una gira por toda cuba, la que culminará en febrero, aquí en La Habana.

Hoy 21 de septiembre, cuando el planeta cambia de estación, está apareciendo mi último trabajo en buena parte de América y en España. Como Cuba no falta, ni podría faltar, también quiero agradecerles la posibilidad de lanzar el disco en vuestro concierto. Y, como bromeaba hace poco con el gnomo de Carlos, decirles que Silvio Rodríguez no pudo estar presente, pero que les dejó a Domínguez.

Muchas felicidades y muchas gracias a los dos, a los músicos y técnicos, al equipo del Teatro Nacional y a todos los reunidos por esta hermosa noche.
Silvio Rodríguez Domínguez

 

(Carta escrita por Silvio para la presentación de su disco Domínguez en Cuba)