Te amo, y yo, y yo también: el Necio y el Gnomo en Regla
de marzo del
Nadia recordó a su profesor de psicología, que había escrito en la pizarra en la primera clase de primer año: “El que siga buen camino tendrá sillas, peligrosas, que lo inviten a parar”. Y alguien gritó —cuando vimos al productor acercarle la hoja de papel que imaginamos todos sería la letra de la tan aclamada— “Te amo”; en otro extremo, otro gritó: “Y yo”, y al otro lado, otro más dijo: “Y yo”, y nosotros gritamos: “Yo también”.