Silvio tiene la llave
de septiembre del
Cada encuentro de Silvio Rodríguez en los barrios es único e irrepetible. Deja huellas indelebles en la gente y, pienso también, en el cantor y sus acompañantes, pues no todos los días la poesía toma una calle, asoma a un balcón, y toca las puertas donde habitan personas ávidas de saciar esa segunda hambre de la que habló el gran cuentero Onelio en sus narraciones.