Como si tú fueras el comunismo
y he tenido la impresión
de que tardo un siglo en llegar,
de que tardo un año en subir,
de que tardo una hora en entrar
y un segundo en verte y reír.
Siempre tengo esa prisa. No sé
si será que te quiero contar
cómo libro el pellejo del día
absorbiéndole agua a la sal.
Creo que el colmo de la vida
es contar lo que nos pasa,
hacer la fábula florida
de nuestra tragedia.
Unos no arriesgan a los hombres
para ir a la Luna,
y se asesinan palestinos
por tandas de miles.
Yo ya no sé qué decir: